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Inici » Articles, núm. 013, gener del 2012 8 gener 2012

Las piezas del Hortus deliciarum de Herrada de Hohenbourg

GEORGINA RABASSÓ

El Hortus deliciarum se estructura en cuatro partes en las que se relata y se ilustra la historia de la salvación. En el contexto de las etapas que se exponen, la obra ofrece a las religiosas herramientas para entender y reflexionar sobre cuestiones teológicas y filosófico-científicas. Así, por ejemplo, el motivo de la creación del universo material se acompaña con indicaciones de los autores de la tradición relativas a la constitución del ámbito celeste, al número de sus regiones, e incluso se refieren los dos movimientos que rigen la mecánica celeste.[15]Tales conocimientos eran privativos del ámbito académico –de dominio exclusivamente masculino- y manifiestan la inquietud intelectual y los recursos formativos de Herrada y de su comunidad. Un interés que, en el caso particular de la filosofía de la naturaleza, se hace vivamente presente asimismo en el Liber divinorum operum de Hildegarda de Bingen.[16]

En su planteamiento didáctico, consistente en la selección de escritos en torno a un eje temático y en la escritura de textos propios en los que se recogen distintas explicaciones al respecto, Herrada muestra que el Hortus deliciarum es una obra coral. Ello se hace patente tanto en la activa colaboración de su comunidad, como en el criterio de citación según el cual no se difuminan las contradicciones existentes entre los distintos autores. Por otra parte, esos escritos están ilustrados por miniaturas que son a menudo iconográficamente sorprendentes, y que, además, no siempre se ciñen al contenido del texto, sino que desarrollan una vía de expresión paralela. Como observa Claudia Poggi, si bien los textos reunidos en la obra muestran una mayor sujeción al discurso teológico de la época, las miniaturas que los ilustran se llevan a cabo con una mayor libertad interpretativa.[17]

Las miniaturas originales del manuscrito del Hortus deliciarum, de colores brillantes realzados por el oro –según señala Straub–,[18] mantienen una tenue semejanza con las copias que han llegado a nuestros días. Sin embargo, esas copias son la única aproximación a las originales que poseemos. Christian Moritz Engelhardt realizó copias de las miniaturas del manuscrito –incluyendo una parte de la notación musical–, y las publicó en 1818.[19]

 

Composiciones, fragmentos e imágenes sobre música

La reconstrucción del Hortus señala con el término rithmus numerosos textos líricos que en el manuscrito original habrían constado de notación musical. Sin embargo, sólo se ha conservado una pequeñísima parte de esa música. Concretamente se trata de las piezas Primus parens hominum, Veri floris sub figura y Sol oritur occasus nescius.[20] Únicamente la notación de dos de ellas, la monodia Primus parens hominum[21] y la canción de Navidad Sol oritur,[22] se conserva intacta, tal y como se reproduce en la reconstrucción del manuscrito [Fig. 3].[23] Como indica Kenneth Levy, la notación de Sol oritur está realizada con el estilo de neumas utilizado en Metz a finales de siglo y destaca por ser uno de los escasos ejemplares de polifonía del siglo XII en una fuente germánica.[24] En el caso del conductus de Navidad Veri floris sub figura se conservan ocho versiones procedentes de manuscritos de los siglos XII y XIII.[25] Por otra parte, el himno de Navidad Leto, leta contio se refiere también como neumado,[26] pero el comentario de la edición no ofrece ninguna referencia ulterior. La formación Discantus, dirigida por Brigitte Lesne, ha registrado las piezas del Hortus deliciarum, junto a una selección de piezas de Hildegarda de Bingen.[27] Y, entre ellas, encontramos el canon Leto, leta contio con el texto del Hortus y música procedente, según se indica en el libreto, de un manuscrito del siglo XIII procedente de la École de Notre-Dame de París.[28]

Fig. 3: Hortus deliciarum, Pl. 166 (detalle). Fig. 4: Hortus deliciarum, Pl. 18

Fig. 3: Hortus deliciarum, Pl. 166 (detalle). Fig. 4: Hortus deliciarum, Pl. 18

El estado de la investigación en torno al legado musical del Hortus deliciarum es aún insuficiente, y además, es un terreno sembrado de ausencias difíciles de afrontar. En cambio, disponemos de algunos elementos significativos para caracterizar los conocimientos musicales de Herrada. Los fragmentos relativos a la música centran la atención en el canto, con el que se llega a identificar la misma música al decir: “La música es propiamente el arte de cantar. Se divide en dos partes: la armonía y la sinfoníaâ€. Y a continuación define dichos términos, asociando conceptos bien distintos: “La armonía se llama melodía o bien modulación, o bien canto, o bien neuma. La sinfonía de llama consonancia […]â€.[29] La identificación de la música como canto y el uso del término “sinfonía†recuerdan la teoría musical de Hildegarda. A continuación, en el Hortus se refieren cuatro tipos de música: natural, técnica, moral e instrumental, que define del modo siguiente:

“La música natural se encuentra en el firmamento y en los planetas, porque todos los espacios entre los planetas están dispuestos siguiendo una dimensión proporcional, es decir, en base a una relación numérica […]

La música técnica es conocimiento de la música del alma. La música instrumental es aquella que se lleva a cabo con los instrumentos externos de tres maneras […]. La música moral es la que une el cuerpo y el alma, ya que mientras que la música del alma es invisible, ésta, con la distinción de las voces y las medias proporciones de las cuerdas, se hace visiblemente extrínseca en la música instrumentalâ€.[30]

Herrada se hace eco en el pasaje citado de la conocida distinción boeciana entre tipos de música –cósmica, humana e instrumental-,[31] con una variación sustancial común a otros autores, puesto que vincula tanto la música “técnica†como la “moral†con la relación entre el alma y el cuerpo, mientras que para Boecio la idea de la musica humana se refiere a la voz humana.[32] A diferencia de Hildegarda de Bingen, que no refiere explícitamente cuestiones de distinción entre tipos de música, Herrada muestra interés en ese tipo de clasificaciones.

Herrada trata sobre las artes liberales, de origen ateniense –añade- y las ilustra en la que es seguramente la miniatura más célebre del Hortus deliciarum [Fig. 4].[33] En ella se representan siete arcos de medio punto dispuestos de forma circular en torno a la figura de Filosofía, bajo los pies de la cual aparecen las figuras de Sócrates y Platón representados siguiendo la iconografía de los escribas medievales. En cada uno de los siete arcos se inscriben las personificaciones de las artes liberales: Gramática, Retórica y Dialéctica –las artes del trivium se sitúan en el lado izquierdo de la imagen–, Astronomía, Geometría, Aritmética y Música –las artes del quadrivium ocupan la pare derecha de la imagen. El lugar central que ocupa la Filosofía junto con las artes liberales es claramente indicativo de los intereses intelectuales de las religiosas de Hohenbourg.

Asimismo, los numerosos rithmi que figuraban en el manuscrito original así como las diversas representaciones de figuras femeninas y masculinas sonando instrumentos musicales de percusión, flautas y cítaras, entre otros,[34] denota la presencia que habría tenido la música en la vida cotidiana de la abadía de Hohenbourg. Ésta y muchos otros cenobios femeninos medievales gozaron de una formación de notable alcance que les fue procurada por las magitrae, figuras indispensables para la comprensión y la tematización de la formación intelectual en la Edad Media.

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Referencias bibliográficas

Fuente

  • Herrad of HohEnbourg, Hortus deliciarum, ed. Rosalie Green, Michael Evans, Christine Bischoff y Michael Curschmann, Londres 1979, 2 vols.

Literatura complementaria

  • CURSCHMANN, Michael, “The German Glossesâ€, HERRAD OF HOHNBOURG, Hortus deliciarum, op. cit., vol. 1, pp. 63-80.
  • Davy, Marie-Madeleine, Iniciación a la simbología románica: el siglo XII, Madrid 1996.
  • GREEN, Rosalie, “The Miniaturesâ€, HERRAD OF HOHNBOURG, Hortus deliciarum, op. cit., vol. 1, pp. 17-36.
  • GRIFFITHS, Fiona J., The Garden of Delights. Reform and Renaissance for Women in the Twelfth Century, Philadelphia, Pennsylvania 2007.
  • Levy, Kenneth, “The Musical Notationâ€, Herrad of HohEnbourg, Hortus deliciarum, op. cit., vol. 2, pp. 87-88.
  • POGGI, Claudia, “Herralda de Hohenbourg, una artista magistral. I. Los textos del Hortus deliciarumâ€, VV.AA., Libres para ser. Mujeres creadoras de cultura en la Europa medieval, Madrid 2000, pp. 51-112.
  • SANTINI, Marina, “Herralda de Hohenbourg, una artista magistral. II. Las pinturas del Hortus deliciarumâ€, Libres para ser, op. cit., pp. 113-160.
  • -, “Palabras e imágenes: alimento de libertad. La relación educativa en Hildegarda y Herraldaâ€, Duoda. Estudis de la diferencia sexual, 35 (2008), pp. 119-139.
  • STURLESE, Loris, “L’‘ape nel giardino delle delizie’ della Scolastica: Herrad di Hohenbourgâ€, Storia della filosofia tedesca nel Medioevo. Degli inizi alla fine del XII secolo, Florencia 1991, pp. 176-182.

[15] Hortus deliciarum, vol. 2, p. 17.
[16]
Hildegardis Bingensis Liber divinorum operum, ed. Albert Derolez y Peter Dronke, Corpus Christianorum Continuatio Mediaevalis 92, Turnhout 1991; HILDEGARDA DE BINGEN, Libro de las obras divinas, trad. María Isabel Flisfisch, María Eugenia Góngora y María José Ortúzar, Barcelona 2009.
[17]
POGGI, Claudia, “Herralda de Hohenbourg, una artista magistral. I. Los textos del Hortus deliciarumâ€, Libres para ser, op. cit., p. 63. Algunas muestras del margen de libertad existente entre los textos citados y las imágenes que supuestamente los ilustran, se analizan en: SANTINI, Marina, “Herralda de Hohenbourg, una artista magistral. II. Las pinturas del Hortus deliciarumâ€, Libres para ser, op. cit., pp. 113-160.
[18]
Citado en: GREEN, Rosalie, “The Miniaturesâ€, Hortus deliciarum, vol. 1, p. 17.
[19] GREEN, Rosalie, “The Miniaturesâ€, Hortus deliciarum, vol. 1, pp. 17-36, 87.
[20] Levy, Kenneth, “The Musical Notationâ€, Hortus deliciarum, vol. 2, pp. 87-88.
[21] Hortus deliciarum, vol. 2, pp. 178-179.
[22] Hortus deliciarum, vol. 2, p. 143.
[23] Hortus deliciarum, vol. 2, Pl. 166.
[24] Levy, Kenneth, “The Musical Notationâ€, Hortus deliciarum, vol. 2, p. 87.
[25] Hortus deliciarum, vol. 2, p. 142; vol. 1, p. 88.
[26] Hortus deliciarum, vol. 2, p. 143.
[27] DISCANTUS, Hortus deliciarum. Hildegard von Bingen (1098-1179) Herrad of Landsberg († 1195). Chants grégoriens du XIIe siècle, Naïve 2003.
[28] Florencia, Biblioteca Medicea Laurenziana, Pluteo 29.1. Citado en: DISCANTUS, Hortus deliciarum, op. cit., p. 4, 8-9.
[29] Hortus deliciarum, vol. 2, p. 54; la traducción es mía.
[30] Hortus deliciarum, vol. 2, p. 54; la traducción es mía.
[31] BOECIO, Tratado de música, ed. Salvador Villegas Guillén, Madrid 2005, I, 2; p. 29.
[32] BOECIO, Tratado de música, op. cit., I, 12-13; p. 40.
[33] Hortus deliciarum, vol. 2, Pl. 18.
[34] Véase, por ejemplo: Hortus deliciarum, vol. 2, Pl. 162-163.

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