Título: All in a Garden Green. Four Seasons of English Music
Autores: Varios
Ensemble le Tendre Amour
Sello discográfico: Brilliant Classics
Los maestros antiguos sabían que la música era dominio de los afectos. Si leemos algunos de los tratados publicados entre los siglos XVI y XVIII comprobaremos hasta qué punto era así. Un modo, una tonalidad, podían recomponer el espíritu, o bien desnortarlo. Aunque esta identificación entre el sonido y el estado anímico fue tratada, al menos al principio, por los músicos y los humanistas italianos, caso de Marsilio Ficino, tuvo también un fuerte arraigo entre los ingleses. Es llamativo, por su agudeza, que Timothy Brigth señalara en A Treatise of Melancholie que las improvisaciones musicales no convenían a una mente turbada, sino que ésta debía evitar los cambios y asentarse en la lentitud y estabilidad. En el escrito de Brigth, que Shakespeare conocía bien, se especifica, además, que un instrumento desafinado induce a la desazón y «oscuridad de alma». Sería ocioso comentar lo que Robert Burton refirió en la célebre The Anatomy of Melancholy sobre la música y la curación del temperamento atrabiliario; muchos, siguiendo sus propuestas, vieron en la música no únicamente un consuelo, sino un medio de salvación.
La grabación, reunida como All in a Garden Green por el Ensemble Le Tendre Amour, parece destinada a estimular, efectivamente, el sentimiento de lo humano que, como en el presente cd, discurre por las cuatro estaciones del año, un ciclo que representa algo más que un curso anual: caminar por un paisaje cambiante, también interior, visto siempre de manera amable para dar paz al corazón. Así, discurren por este precioso disco composiciones de distinto tono anímico, como las publicadas por Playford y Walsh, canciones plenas de sentido y evocación. Encontramos también páginas escogidas de Byrd, Matteis, Lanier, Lawes (William), Morley y Ravenscroft, entre otros. Personalmente, una de las mejores interpretaciones que he escuchado de Sweeter than Roses, la impagable partitura de Purcell, se encuentra en este álbum en la voz de Nina ?kerblom Nielsen, magnífica como los instrumentistas de este conjunto que sabe trabajar el detalle y crear un clima en el que se respira equilibrio, refinamiento sin afectación. Porque la música inglesa de los siglos XVI y XVII fue a la vez culta y cercana, como lo fueron las escenas de Marlowe; así se cumple en lo que nos llega a través del Ensemble Le Tendre Amour. Las estaciones discurren por este «Garden Green» mostrando lo mejor de sus frutos, y lo hacen gracias al arte de este grupo de músicos que, pieza a pieza, no hacen más que convencer.
Texto: Ramón Andrés



