Título: Complete Piano Works (vols 1 & 2)
Autor: Manuel Blasco de Nebra
Intérprete: Pedro Piquero
Sello discográfico: Columna Música, 2009

Manuel Blasco de NebraEn el Diccionario biográfico-bibliográfico de efemérides de músicos españoles (1868-1881), Baltasar Saldoni recoge la noticia de la muerte de Manuel Blasco de Nebra, acontecida el 12 de septiembre de 1784 «en la flor de la vida», señalando que, «aplicado y distinguido», se contaba entre los mejores de su tiempo y, pese a la brevedad de su camino, pudo escribir ciento setenta y dos obras para tecla. El mismo Saldoni asegura que el compositor tuvo en el archivo de sus antepasados músicos, para su propio estudio, «mil ochocientas treinta y tres piezas de clave, forte-piano y órgano». Efectivamente, miembro de una dinastía musical, estuvo entre los organistas más destacados de Andalucía, y la muerte le llegó cuando ocupaba el preciado cargo de organista en el catedral de Sevilla.

Es indudable que Blasco de Nebra prestó atención a la música no únicamente de su tradición, sino a la que procedía de Italia y presumiblemente a la que llegaba del centro de Europa, apagados ya los colores barrocos que tendían a recogerse en una música más intima. Aunque algún comentarista ha referido que este maestro del teclado apunta a una expresividad propia del Sturm und Drang, podría decirse en su caso que no fue tanto así como la percepción –la intuición- de un tiempo final que apuntaba, no sólo en Alemania, hacia un sentimentalismo y una necesidad introspectiva. La literatura europea del momento vivió ese mismo proceso y se llenó de personajes solitarios y meditativos que contemplaban el mundo como lejanía. En esta senda se halla la obra de Blasco de Nebra. La interpretación de Pedro Piquero expresa muy bien esa melancolía que empieza a ser paisaje, ese «Todo, todo me deja y abandona» de Meléndez Valdés, perceptible en ciertas modulaciones y en determinados movimientos lentos. El primero de los volúmenes reúne las Seis sonatas para teclado procedentes del convento de la Encarnación de Osuna. No puede pasar inadvertido que la mayor parte de esta colección se registra aquí por primera vez, lo cual sorprende sobremanera, dada la calidad. Así también le siguen Seis pastorelas para fuerte piano [sic] conservadas en un manuscrito de la abadía de Montserrat. Sin embargo, es en el segundo volumen donde el maestro refleja una mayor densidad. Se trata de diez sonatas –asimismo guardadas en el archivo montserratino- de estructura diversa, casi todas Adagio-Allegro, aunque encontramos una magnífica partitura en la menor escrita en un solo movimiento (Allegro) –la número 9-, y una segunda contenida por un Andante y un Allegro moderato de Do mayor que puede contarse entre las más destacadas. Es la octava de la serie. La interpretación de Piquero resulta en todo momento respetuosa, nítida y emotivamente contenida, tal como corresponde a un momento vivido como crepúsculo.

Texto: Ramón Andrés

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